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08 junio, 2017Bilbao

El coche del futuro, el vehículo autónomo, a debate en un acto conmemorativo del 40 aniversario de la Facultad de Ingeniería

¿Quién es responsable ante un accidente con un coche que conduce solo? ¿Debe un vehículo autónomo primar la seguridad de sus ocupantes frente a los peatones? ¿Serán los conductores profesionales sustituidos por las máquinas? ¿Cómo nos sacaremos el carnet de conducir? La Facultad de Ingeniería, en el marco de los actos de su 40 aniversario, trató de dar respuesta a estas y otras preguntas en una conferencia y posterior mesa redonda sobre el impacto tecnológico, económico, social, ético y legal del vehículo de conducción autónoma.

Bajo el título “La Ingeniería y el desarrollo de la sociedad: el vehículo autónomo”, esta iniciativa tuvo lugar el 8 de junio en el Paraninfo de la Universidad de Deusto. Un encuentro, conducido por el periodista Dani Álvarez, en el que participaron Leyre Olavarria, Gerente Coche Conectado en SEAT, S.A., con su ponencia El coche del futuro; eléctrico, autónomo y conectado.

A continuación se desarrolló una mesa redonda en la que intervinieron Eloy Velasco, magistrado de la Audiencia Nacional, Sonia Díaz de Corcuera Ruiz de Oña, directora de Tráfico del Gobierno Vasco, Enrique Dans, Analista Tecnológico y profesor de Innovación en IE Business School, y Mikel Lorente, Director técnico de AIC y ACICAE.

Asier Perallos, Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto, Estíbaliz Hernáez, Viceconsejera de Tecnología, Innovación y Competitividad del Gobierno Vasco, y José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto también protagonizaron este evento conmemorativo.

El vehículo autónomo, entre lo digital y lo industrial

Lo que hoy denominamos Facultad de Ingeniería, nace en 1976 como Facultad de Informática. Como tal, desarrolla su actividad durante 20 años, hasta que en 1996, con la creación de la actual Facultad de Ingeniería, se incorporan nuevos estudios de diferentes áreas (electrónica, organización industrial, tecnologías industriales, etc.).

En 2016, la facultad de ingeniería ha cumplido 40 años como un centro con un equilibrio entre las tecnologías digitales (especialmente informática) y las industriales. Un equilibrio que se ha querido reflejar en un evento alrededor de algún elemento que recoja las características, especificidades y beneficios de la combinación de ambos mundos tecnológicos. Ese elemento puede ser el Vehículo Autónomo-VA.

Desde una perspectiva científico-tecnológico, el VA está hibridando los procesos industriales más tradicionales de una de las cadenas de valor más complejas (la fabricación de un vehículo) con el desarrollo de software inteligente y algoritmos de inteligencia artificial. Así, son muchos los que creen que los vehículos autónomos serán máquinas realmente complejas con importantes dotaciones tecnológicas, tanto industriales como digitales.

Pero el impacto del vehículo autónomo va más allá. Afecta a otras dimensiones de análisis, como pueden ser la económica, industrial, social, ética, legal, etc. De ahí, la organización de una mesa redonda en la que se va a profundizar sobre las diferentes dimensiones de análisis con cierto carácter de prospectiva sobre lo que nos espera a futuro.

La dimensión científico-tecnológica corrió a cargo de Leyre Olavarría, Gerente del Coche Conectado en SEAT, S.A., quien va a aportar la visión más tecnológica de lo que puede ser la evolución del actual vehículo conectado hacia el autónomo. En su exposición, tratóel tema no solo desde la óptica de la incorporación tecnológica que un vehículo sufrirá, sino también en cuanto al papel de las tecnológicas en el devenir del sector, y su complementariedad con los fabricantes de vehículos más tradicionales.

El vehículo autónomo ofrecerá la posibilidad de pensar en nuevos productos o servicios, así como nuevos modelos de negocio. Enrique Dans, analista tecnológico, habló del camino que ya han recorrido algunos fabricantes, pasando de vender vehículos a proveer servicios de movilidad, por ejemplo. En su ponencia exploró esas nuevas posibilidades para toda la sociedad.

Es posible que el vehículo autónomo pueda redefinir y crear nuevas oportunidades en las complejas cadenas de valor que tiene el sector de la automoción. En Euskadi, en Bizkaia, donde contamos con numerosas empresas que trabajan en diferentes niveles y partes del proceso de fabricación de un vehículo resulta de interés hablar en clave industrial de cadenas de valor. De este tema, se ocupó Mikel Lorente, Director Técnico de AIC-Automotive Intelligence Center y ACICAE.

Otro tema importante es la dimensión regulatoria y normativa. Los nuevos paradigmas tecnológicos provocan que las leyes deban adaptarse. En este caso, al hablar de movilidad y uso ciudadano de un vehículo, el código de circulación y las normas de tráfico. La DGT, ya está trabajando en un proyecto para que la convivencia con los robots al volante, en forma de vehículos autónomos, sea posible. Esta cuestión fue tratada por Sonia Díaz de Corcuera, Directora de Tráfico Gobierno Vasco.

Por último, está la dimensión social. Desde una mirada del impacto que tiene en la sociedad en su conjunto, el vehículo autónomo despierta varias inquietudes y reflexiones alrededor de la redefinición de la responsabilidad civil, la robotización de profesiones (taxistas, transportistas, etc.), automatización de procesos manuales, etc. La incorporación de una reflexión ética en todo ello, resulta fundamental y para ello se invitó al magistrado de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco.

El acto concluyó con un cocktail de despedida /networking en el Claustro del Paraninfo.